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Proponen acciones para mitigar daños ecológicos por el Tren Maya en Calakmul

“El desarrollo urbano-turístico tendrá una repercusión directa en la ocupación de espacios naturales”

Proponen acciones para mitigar daños ecológicos por el Tren Maya en Calakmul | La Crónica de Hoy

Es inevitable el impacto ecológico que traerá el proyecto Tren Maya en las reservas de Calakimul y Balamkú, por la fragmentación de la selva y llegada de nuevos asentamientos humanos que demandarán servicios, por lo que seis instituciones y asociaciones civiles publicaron un proyecto con acciones de mitigación, editado por El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur)

Se realizó una evaluación ambiental que incluyó: 1) el impacto de la construcción y funcionamiento de la vía férrea, 2) los impactos del nuevo centro urbano-turístico y 3) la definición de pronósticos ambientales y la evaluación de alternativas de diseño, en particular en áreas críticas como la cueva el Volcán de los Murciélagos y los pasos naturales de fauna. 

“El desarrollo urbano-turístico tendrá una repercusión directa en la ocupación de espacios naturales y exacerbará los efectos de barrera y de borde causados por la carretera y el tren, ambos perjudiciales para la calidad del hábitat. Para mitigar estos impactos se propone: a) la construcción de pasos de fauna, b) la reducción del ruido de la carretera y el tren, c) la construcción de un libramiento “verde” para la cueva el Volcán de los Murciélagos, d) controlar el número de visitantes a Calakmul y e) el desarrollo de un turismo de baja escala”, indica el libro

Además de Ecosur, el estudio fue elaborado por la Universidad Autónoma de Campeche (UAC); el Instituto de Ecología AC; la Universidad de Calgary, Canadá; Ecología Aplicada del Sureste AC y Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta AC.

El libro fue coordinado por Jorge Benítez, de Ecología Aplicada del Sureste y Griselda Escalona Segura, de Ecosur. También son coautores Gilberto Pozo, Shelley Alexander, Jorge Vargas, Marlen Sánchez Acuña, Alberto González Gallina y Sergio Prieto Díaz.

 

INMIGRACIÓN A LA SELVA. De acuerdo con el estudio elaborado por las seis instituciones aliandas, la construcción y funcionamiento del proyecto Tren Maya generará impactos negativos sobre la biodiversidad de la región, cuya magnitud estará en función del alcance de los efectos de barrera (bloqueo de movimiento y atropellamiento) y de borde (ruido), causados por la carretera 186 y la vía férrea. En este contexto, uno de los elementos más importantes que determinará la extensión de dichos impactos y, por lo tanto, la magnitud de las medidas de mitigación, es el crecimiento poblacional local y el número de visitantes esperados por el proyecto del tren, los cuales conjuntamente tendrán un efecto sobre el tráfico vehicular y la intensidad de uso de los recursos paisajísticos de las reservas de Calakmul y Balam-kú. 

De acuerdo con las estimaciones preliminares del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), que coordinará el proyecto ferroviario, se espera que en los próximos 10 años el Tren Maya genere alrededor de tres millones de visitantes por año a la zona arqueológica de Calakmul, lo que equivale a un incremento de 7 mil 500 por ciento con respecto al número de visitantes actual (40,000 personas al año). Para este fin, además de la construcción del tren y sus estaciones principales, el Fonatur propone un desarrollo urbano-turístico y un sistema de transporte ligero dentro de las áreas naturales protegidas de Balam-kú y Calakmul para atender la demanda esperada de visitantes. Por tal motivo, los autores analizaron de manera integral los impactos derivados de la construcción de la vía férrea principal, así como la dinámica poblacional, los escenarios de crecimiento del tráfico de vehículos y la demanda de espacios naturales que ejercerá el proyecto turístico en su conjunto. 

Después de un conjunto análisis sobre los impactos en vegetación, fauna y demanda de agua y otros recursos naturales en la región, los investigadores concluyen que:

“Repetir en Calakmul el patrón de distribución de áreas urbanas y turísticas del norte de Quintana Roo tendrá efectos indeseados sobre la ocupación de espacios. El primero de ellos tiene que ver con una mayor reducción de hábitats, ya que los nuevos centros turísticos demandarán espacios naturales, así como infraestructura (agua y caminos de acceso, entre otros), que reducirán aún más la conectividad del tramo Los Laureles-Constitución. Esta transformación del paisaje dará lugar a una alta demanda de mano de obra, la cual provocará una inmigración que repercutirá sobre el crecimiento poblacional de la región y, por ende, aumentará la ocupación de espacios de todas las comunidades afectadas, sobre todo, las cercanas a los centros turísticos, la estación del tren y la carretera”, estos impactos previstos justifican los cinco grupos de acciones de mitigación enlistados anteriormente y que se describen a detalle en el libro que se puede leer en la liga: https://bit.ly/34Eu5gg

 

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