Metrópoli


“Uno siempre termina pagando por los errores de los demás”, señalan usuarios de la L12

Traslados maratónicos, más gasto en transporte y, por si fuera poco, debido a la alta afluencia de usuarios, un incremento en el índice de asaltos, es parte de lo que padecen los usuarios de la Línea 12 derivado de la suspensión del servicio por el desplome de una trabe del metro suscitada el pasado 3 mayo

“Uno siempre termina pagando por los errores de los demás”, señalan usuarios de la L12 | La Crónica de Hoy

FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM

El cierre de la línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo significó, además de una tragedia para varias familias, un caos diario para miles de familias que diariamente se trasladan del oriente de la ciudad al sur o al centro, bien sea para acudir a sus centros de trabajo o a sus lugares de estudio.

Si bien antes su batalla diaria era poder abordar algún vagón y esperar que el trayecto fuera rápido, ahora a eso se ha sumado que tanto el tiempo del trayecto como el costo del mismo se han triplicado.

“Yo casi no salgo, pero hoy tuve que ir al dentista y si antes gastaba 10 pesos y hacía 30 minutos, ¡¡hoy gasté 30 pesos y me aventé casi dos horas!! Y eso que me fui en el trolebús que va a CU y que sólo cobra dos pesos”, señala Irving.

Por su parte, don Pedro señala: “Es un relajo, al menos yo por ser de la tercera edad ya no pago, con mi credencial la muestro y ya paso. Porque si no imagínese, se baja uno de un camión y tiene que pagar otra vez, no se lo toman como transbordo”.

“El transporte RTP es insuficiente en las horas pico, pero además de eso todo el tráfico de la avenida Tláhuac hace insufribles los trayectos diarios, casi hago tres horas de ida y tres de regreso, además de que gasto más”, señala Araceli.

Y es que, si bien se implementó el Metrobús exprés (que además es gratuito por el momento), muchos usuarios bajan antes de las paradas que realiza (Atlalilco, Tezonco, Nopalera y Tláhuac), pues hay que recordar que Av. Tláhuac atraviesa múltiples colonias de la alcaldía Iztapalapa y de la alcaldía Tláhuac, por lo que les es inútil y tienen que esperar a poder abordar un RTP que cobra lo mismo que el Metro: 5 pesos.

Entonces, aunado a los transportes auxiliares —RTP y Metrobús— por la avenida Tláhuac también circulan el trolebús, al menos seis rutas de microbuses, tráileres, así como autos particulares, todo eso en una vialidad irregular que en algunos tramos cuenta con dos carriles, llega a tener incluso uno solo (sobre todo en el tramo de la alcaldía Iztapalapa, a la altura del pueblo de San Lorenzo) y luego se abre hasta a cuatro, lo que implica que se hagan “cuellos de botella” con el consiguiente retraso en los traslados y la desesperación de los usuarios.

“Yo voy hacia el centro, entonces opto por irme hacia el Metro Constitución, aunque de todos modos me toca un poco del caos”, señala Juan.

“Ni por dónde buscarle para los que vamos hacia el sur, llego a mi trabajo agotada y ni qué decir ya en la noche. Si te toca venir sentada es tu día de suerte, ya no te importa hacer más de dos horas”.

Esto es parte de lo que padecen los usuarios de la Línea 12 derivado de la suspensión del servicio por el desplome de una trabe del metro suscitada el pasado 3 mayo: traslados maratónicos, más gasto en transporte y, por si fuera poco, debido a la alta afluencia de usuarios se ha reportado también un incremento en el índice de asaltos.

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